Repertorio Concierto Prerromanticismo alemán

Ludwig van Beethoven (1770 – 1827)

Marcha de Tarpeja (WoO 2)

Escrita en tonalidad de Do mayor, una tonalidad que Beethoven solía usar para representar claridad y nobleza. Esta marcha destaca por su economía temática, Beethoven utiliza el ritmo de punto para evocar una procesión militar que es, al mismo tiempo, fúnebre y heroica.

Esta es una de las piezas menos conocidas de Beethoven, pero posee un encanto histórico particular. Fue compuesta en 1813 como música incidental para la tragedia Leonore Prohaska de Friedrich Duncker. La obra –ya olvidada- narra la historia de una heroína prusiana de las guerras napoleónicas. «Tarpeja» hace referencia a la Roca Tarpeya en Roma, un lugar de ejecución desde donde se lanzaba a los traidores. En la obra de teatro, acompañaba a una escena de sacrificio con entrada procesional.

La marcha destaca por su instrumentación clara y su ritmo marcial decidido, mostrando la maestría de Beethoven incluso en piezas breves por encargo.

Aunque es una pieza breve, su construcción es un ejemplo perfecto de la economía de medios de Beethoven.

 

Franz Danzi (1763 – 1826)

Sinfonía en Re mayor (P 223)

  1. Allegro
  2. Andante
  3. Menuetto (Allegretto)
  4. Finale (Allegro)

Esta sinfonía es un modelo de la forma clásica tardía, destacando por su frescura y el uso experto de los vientos, una orquestación que se siente «transicional» entre el equilibrio clásico y la expansión romántica.

El primer movimiento sigue una forma sonata rigurosa. El tema principal en Re mayor es expansivo, mientras que el desarrollo muestra la habilidad de Danzi para modular por tonalidades vecinas con gran fluidez.

Le sigue un movimiento lírico, casi operístico, donde las maderas (especialmente el oboe y el fagot) entablan un diálogo melódico sobre un acompañamiento de cuerdas en pizzicato.

El tercer movimiento conserva el carácter de la danza cortesana, pero con acentos rítmicos que le dan un aire más rústico y vigoroso.

Tiene un cierre lleno de espíritu (con influencias del estilo galante), donde destaca la agilidad de los violines y un final brillante y decidido.

 

Ludwig van Beethoven (1770 – 1827)

Sinfonía n° 7 en La mayor (Op. 92)

  1. Poco sostenuto – Vivace
  2. Allegretto
  3. Presto
  4. Allegro con brio

Fue estrenada en 1813 en Viena, en un concierto a beneficio de los soldados heridos en la batalla de Hanau. Fue un éxito inmediato, especialmente el segundo movimiento.

Comienza con la introducción más larga de sus sinfonías, con escalas ascendentes que generan una tensión creciente. El Vivace está dominado por un ritmo que no cesa hasta el final del movimiento.

El segundo movimiento es el más famoso. Aunque técnicamente es un Allegretto, tiene un carácter de marcha fúnebre hipnótica que se construye sobre un ostinato rítmico que crece en capas de instrumentación (un crescendo beethoveniano clásico).

Le sigue Scherzo en Fa mayor lleno de energía y contrastes dinámicos. El Trío central se basa, según la tradición, en un himno de peregrinos austriacos.

Cierra con un final dionisíaco que lleva la energía rítmica al límite. Es música en estado puro, una danza frenética que lleva a la orquesta a sus límites técnicos. Considerada una de las cumbres de la música orquestal, Richard Wagner la llamó «la apoteosis de la danza».